|
 |
La Cruz de cada dia
Un joven, ya no daba más con sus problemas. Cayó de rodillas, rezando, "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada". El Señor, como siempre, acudió y le contestó, "Hijo mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro de esa habitación. Después, abre esa otra puerta y escoge la cruz que tú quieras".
El joven suspiró aliviado. "Gracias, Señor" dijo, e hizo lo que le había dicho. Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver la parte de arriba. Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo de la pared. |
 |
"Señor", susurró, "quisiera esa que está allá". Y el Señor contestó, "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar".
|
¿Me amas?
Un día, temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del Sol. !Oh, la belleza de la Creación de Dios queda mas allá de la descripción! Mientras observaba, alababa a Dios por su bella obra. Mientras estaba sentado ahí, sentí la presencia del Señor conmigo.
Entonces, me preguntó, "¿Me amas?".
Yo contesté, "!Por supuesto, Dios! !Tú eres mi Señor y Salvador!" |

|
Entonces me preguntó "Si estuvieras físicamente incapacitado, ¿así me amaras?"
Me quedé perplejo. Miré abajo. Mis brazos, piernas y el resto de mi cuerpo y me pregunté cuantas cosas sería incapaz de hacer. Las cosas que hoy me parecen tan sencillas. Y contesté, "Seria difícil, Señor, pero aún así te amaría".
Entonces el Señor dijo, "Si estuvieras ciego, ¿amarías aún mi creación?".
!Cómo podría amar algo, siendo incapaz de verlo! Entonces pensé en toda esa gente ciega en el mundo entero y cuantos de ellos aún aman a Dios y a su Creación. Así que contesté, "Es difícil pensarlo, pero aún te amaría."
El Señor entonces me preguntó, "Si fueses sordo, ¿oirías aún mi Palabra?".
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí. Escuchar la Palabra de Dios no es meramente usar nuestros oídos, sino nuestros corazones. Contesté, "Sería difícil, pero aún oiría tu Palabra".
El Señor entonces preguntó, "Si estuvieses mudo, ¿alabarías aún mi Nombre?". !Pero cómo puedo alabar sin voz!
Entonces se me ocurrió que Dios desea que le cantemos desde nuestra alma y corazón. No importa cómo sonamos. Y cuando alabamos a Dios no lo hacemos siempre con un cántico, pero cuando somos perseguidos, le damos alabanza a Dios con nuestras palabras de gratitud.
Entonces contesté, "Aunque no pudiera cantarte físicamente, alabaría aún tu Nombre"
Y el Señor preguntó, "¿En realidad me amas?"
Con valor y profunda convicción, le contesté resueltamente, "!Sí Señor! !Te amo por que Tú eres el Dios único y verdadero!" Pensé que había contestado correctamente, pero Dios preguntó, "¿ENTONCES POR QUE PECAS?".
Contesté, "!Porque soy sólo un humano, y no soy perfecto!" "ENTONCES ¿POR QUE EN TIEMPOS DE PAZ TE TAN LEJOS DE MÍ? ¿POR QUE SÓLO EN TIEMPOS DE ANGUSTIA ORAS SINCERAMENTE?" No hubo respuestas. Sólo lagrimas.
El Señor continuó, "¿Por qué solamente cantas en la congregación y en los retiros espirituales? ¿Por qué me buscas sólo en tiempos de adoración? ?Por qué pides cosas tan egoístas? ¿Por qué pides sin tener fe?" Las lagrimas continuaron rodando sobre mis mejillas. "¿Por qué te averguenzas de mí? ¿Por qué no estas esparciendo las buenas nuevas? ¿Por qué en tiempos de persecución, lloras con otros cuando te ofrezco mi hombro para que llores? ¿Por qué pones pretextos cuando te doy la oportunidad de servir en Mi Nombre?"
Intenté contestar, pero no hubo respuesta que dar.
"Eres bendecido con la vida. No te hice para que desperdiciaras este regalo. Te he bendecido con talentos para servirme, pero continúas dándome la espalda. Te he revelado mi Palabra, pero no obtienes el conocimiento de ella. Te he hablado pero tus oídos estaban cerrados. Te he mostrado mis bendiciones, pero tus ojos nunca las vieron. Te he mandado mis siervos, pero permaneciste sentado inmóvil mientras ellos eran rechazados. He oído tus oraciones y las he contestado todas.
"¿En verdad me amas?" No podía contestar. ¿Cómo podría hacerlo? Estaba increíblemente apenado. No tuve excusa. ¿Qué podía decir a esto?
Cuando mi corazón hubo llorado y las lagrimas habían fluido, dije "¡Por favor perdóname Señor! !Soy indigno de ser tu hijo!"
El Señor contestó, "Esa es mi Gracia, mi Hijo"
Entonces le pregunté, "¿Entonces por qué continúas perdonándome? ¿Por qué me amas tanto?"
El Señor contestó, "Por que tú eres mi creación. Tú eres mi hijo. Nunca te abandonaré. Cuando llores, tendré compasión y lloraré contigo. Cuando estás gozoso, me alegraré contigo. Cuando estés deprimido, te animaría. Cuando caigas, te levantaré. Cuando te sientas cansado, te llevaré sobre mis hombros. Estaré contigo hasta el fin de los días, y te amaré por siempre."
Nunca antes había llorado como en ese momento. !Cómo pude haber sido tan frío! !Cómo pude lastimar a Dios con todo lo que hice! Le pregunté a Dios, "¿Cuánto me amas?"
El Señor me estrechó en sus brazos, y contemplé sus manos cicatrizadas por los clavos. Me incliné a los pies de Cristo, mi Salvador. Y por primera vez, en verdad oré.
|
Un chequeo cuaresmal

|
Querido amigo, la Iglesia está celebrando el Santo Tiempo de Cuaresma, como recuerdo e imitación de los cuarenta días que Yo quise pasar en el desierto haciendo oración y penitencia. Me alegra mucho que se dedique una larga temporada a preparar la celebración de la Pascua.
Ya se que para muchos la Cuaresma no significa nada. Y que la Semana Santa será una ocasión más para disfrutar de unas vacaciones y divertirse. Mi Pasión y Muerte para muchos no significa nada. Pero yo lo hice por todos, por ellos también. Y perdoné a todos, y a ellos también. |
Y este año, como todos los años, a pesar de todo voy a celebrar contigo, y con todos mis amigos, la Pascua. Cada vez que se celebra la Eucaristía vuelvo a ofrecerme sacramentalmente al Padre por todos vosotros. Pero en Semana Santa quiero vivir esa entrega con más viveza, con el gozo y la alegría que me produce el reunirme con los míos, para pensar también en los que están lejos. La historia de mi Pasión está siempre viva, y los personajes que intervinieron y las actitudes que adoptaron hoy se repiten. Yo no soy un dato en la historia, un personaje de libro. Estoy vivo. Y la humanidad sigue con las mismas necesidades. Y la Iglesia no es un conglomerado de personas piadosas que se dedican a recordar el pasado y preparar el por venir. La Iglesia es una familia viva, en donde yo estoy vivo, y lo que celebramos es real, ocurre hoy, sus frutos son para ahora. El pasado tuvo su momento, y el futuro ya llegará, pero el hoy de la historia lo estamos viviendo tú y Yo juntos en estos momentos.
La Cuaresma es la vivencia de una realidad, en la que tú te miras a ti mismo, a la luz de la fe, y te sientes necesitado de salud, de fortaleza, de virtudes, de gracia… Es un tiempo adecuado para hacer una revisión a fondo de la salud del alma, y detectar con tiempo cuales son las deficiencias que pueda haber, y poner a tiempo el remedio.
En este sentido te ofrezco unas recomendaciones prácticas de un amigo nuestro que, con un argot médico, trata de diagnosticar la enfermedades espirituales y los tratamientos que tú, seguramente, necesitas. Lee despacio y saca tus conclusiones:
Así como cada año hay que hacerse un chequeo médico, diariamente, y más profundamente en tiempo de Cuaresma, hay que hacerse un chequeo espiritual…
Dice este hermano Mío y tuyo:
- Fui al Hospital del Señor a hacerme una revisión de rutina y constaté que estaba enfermo…
Cuando Dios me tomó la presión, vio que estaba bajo de ternura…
Al medirme la temperatura el termómetro registró 40 grados de Egoísmo…. Hizo un electrocardiograma y el diagnostico fue que necesitaba varios “By-Pass” de Amor porque mis venas estaban bloqueadas y no abastecían mi corazón vacío…
Pasé hacia ortopedia: no podía caminar al lado de mi hermano y tampoco podía abrazarlo porque me había fracturado al tropezar con mi Vanidad…
También me encontraron miopía, ya que no podía ver más allá de las Apariencias…
Cuando me quejé de sordera, Dios me diagnosticó quedarme sólo en las palabras vacías de cada día.
Lo bueno de esto es que las consultas son gratuitas…
Por tu gran Misericordia… Prometo, al salir de aquí, usar solamente los remedios naturales que recetas mediante Tu Palabra:
- Para empezar, mañana en la mañana tomaré una vaso de Agradecimiento…
- Al llegar al trabajo, una cucharada sopera de Buen Día…
- Cada hora un compromiso de Paciencia y un vaso de Humildad…
- Al llegar a casa, Señor, voy a tener diariamente una inyección de Amor, y al irme a acostar dos cápsulas de Conciencia tranquila…
- Y me dicen que para todo ello me hace falta una buena trasfusión de Gracia de Dios, y un alimento sano a base de Oración y Sacramentos…
Buena medida esta para caminar con Vida mientras hay camino, y al final morir sanos de Amor. Ya se dice en Jeremías 33,6: “Dice Dios: Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”.
Amigo mío, felicito al que tuvo esta originalidad para hablar de la necesidad de cuidar la salud del alma. No olvides que soy tu médico. Y recuerda que cuando me trajeron al paralítico lo primero que curé fue su alma. Es la salud del espíritu lo que más me importa. Todo lo demás viene por añadidura si es bueno para la santidad.
Te deseo para esta Cuaresma un buen chequeo espiritual, y que te tomes la medicina adecuada para cada achaque que podamos encontrar en ti. Yo estaré junto a tu cama de enfermo para decirte: - ¡Levántate y anda!
Un saludo de corazón de tu amigo Jesús
Por la trascripción
Juan García Inza |
| Volver a Parroquia en Reflexión |
|
|
|
|