Deseas que oremos por ti?

Homilías del Padre

GRACIAS POR NUESTROS PADRES

Te damos gracias, Señor,
Dios Padre de las familias,
Por los padres que nos has dado.
Tu los escogiste desde la eternidad
para que, con su SI generoso a la vida
Y a la entrega mutua, fueran tus instrumentos
para formar esta familia.
Ellos diciendo un SI quiero
El día de su matrimonio
Y muchos otros SI a Tu Voluntad
Desde entonces,
Han hecho posible que nos reunamos hoy
Todos ante Ti para honrarte

¡GRACIAS POR NUESTROS PADRES!
Gracias Señor por los sacrificios de nuestros padres:
Las noches sin dormir, los gustos que no tuvieron,
Los sueños que te entregaron, los disgustos que les dimos
Y el descanso merecido que constantemente les quitamos
Con nuestros problemas, enfermedades y aun con nuestros hijos

¡GRACIAS POR NUESTROS PADRES!
Gracias, Señor por las enseñanzas de nuestros padres;
Que nos cuidaron y educaron para poder defendernos
en un mundo cada vez mas complicado,
pero sin dejar de mostrarnos con su vida el camino
que nos lleva hacia ti.
Nos enseñaron como los hijos no son cargas, sino dones,
y como la felicidad no esta en evitar problemas
y complicaciones, sino en tenerte siempre a Ti cerca del corazón.

¡GRACIAS POR NUESTROS PADRES!
Gracias Señor por las enseñanzas de nuestros padres,
las cuales nos han demostrado que la familia
es el mejor lugar para educar a los hijos,
donde se transmiten los auténticos valores
Y que esto solo se consigue con el sacrificio
de la propia voluntad por el bien de todos.

¡GRACIAS POR NUESTROS PADRES!
Gracias, Señor, porque también nuestros padres
Nos enseñaron que compartir es mejor que tener,
Y la importancia de permanecer siempre unidos,
Contando los unos con los otros para lo que sea necesario,
Conscientes de que el amor que nos une,
si se cuida, lo aguanta todo, lo perdona todo,
lo da todo y nunca pide cuentas,
Porque las familias, como las uvas, se salvan en racimo

¡GRACIAS POR NUESTROS PADRES!
Gracias también, Señor, por lo que nuestros padres nos han dado:
Lo mas valiosos que tienen, su vida.
Solo vivimos una vez y ellos eligieron, desde su matrimonio,
Entregar toda su vida a Ti y a quien Tu quisieras darles
y Tu quisiste que nosotros fuésemos los elegidos.
Durante estos años nos han dado mucho mas de lo que
De nosotros han recibido, nos han dado su tiempo,
Su esfuerzo, su corazón;
y nosotros no siempre hemos sido tan generosos.

¡GRACIAS POR NUESTROS PADRES!
A través de nuestros padres, nos has dado mucho, Señor
y nos pedirás mucho; pero cuando Tu pides algo,
siempre pones a nuestro alcance los medios para conseguirlo
y para ello nos has dado a nuestros padres.
Ahora cuando ya todos estamos formando nuestras familias,
nos siguen mostrando el camino hacia ti,
caminando delante de nosotros.
Te pedimos Señor, que nos concedas la gracia
de ser buenos padres para nuestros hijos,
que podamos mostrar ante Ti las manos tan llenas
como las que ellos te muestran hoy.

 



| << Regresar |

 


CARTA DE UN NIÑO A TODOS LOS PADRES DEL MUNDO

“No me des todo lo que pido. A veces solo pido para ver hasta cuanto puedo obtener.

No me grites. Te respeto menos cuando lo haces.  Además me enseñas a gritar a mi también y no quiero hacerlo.

No me des siempre ordenes. Si en vez de ordenar me pides las cosas, yo las haré mas rápido y con mas gusto.

Cumple las promesas que me hagas, buenas o malas. Si me prometes un predio dámelo; pero también hazlo si es un castigo.

No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos. Si me haces lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir y si me haces lucir peor, seré yo quien sufra.

Su cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debes hacer... decide y mantén esa decisión.

Déjame valer por mi mismo. Si tu haces todo por mi, yo nunca podré aprender.

No digas mentiras delante de mi, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un aprieto. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que me dices.

Cuando hago algo malo, no me exijas que te diga por que lo hice. A veces, ni yo mismo lo se.

Cuando estés equivocado en algo, admítelo, Crecerá la opinión que tengo de ti y me enseñares a admitir también mis errores.

Trátame con la misma amabilidad y cortesía con que tratas a tus amigos. Que sea tu hijo no quiere decir que no podamos ser amigos ni que tengas derecho a tratarme bruscamente.

No me exijas que haga lo que tu no haces. Siempre haré lo que tu haces, aunque no me lo digas; pero nunca haré lo que tu digas y no hagas.

Enséñame a amar y a conocer a Dios. No importa si en el colegio me enseñan; de nada vale si veo que tu ni conoces ni amas a Dios. Cuando te cuente un problema no me digas: “No tengo tiempo para boberías” o “Eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme. Quiéreme y dímelo. Me gusta oírtelo decir, aunque no lo creas necesario.

 

| << Regresar |

-
-
-
-
-
-
-
-
-
-

Parroquia La Epifanía
Carrera 44 A No. 22 C - 37 - TEL. (57-1) 337-9654 - FAX: (57-1) 572-4467 - Bogotá, D.C. Colombia - Contactos
Todos los derechos reservados 2008
Diseño: Fmpv