HAY QUE PREPARARNOS
Para todos los Cristianos católicos se viene un tiempo muy importante, es el tiempo de prepararnos para la venida de Jesucristo. También es un momento de reconciliación y fraternidad familiar.
Forma de prepararnos:
Adviento: Tiempo de preparación
La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad. |
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El adviento es un periodo que nos ubica en un ambiente de salvación, pues si la reconciliación entre seres humanos es posible, ésta no sólo está para afianzar y fortalecer la amistad, sino para transformar a la persona a través del Espíritu Santo.
La Corona de Adviento
La corona, como símbolo del adviento ennoblece a la persona, la cual revestida de este signo, recuerda a la humanidad la dignidad y la majestad de los hijos de Dios consagrados para la construcción del Reino de Dios y su justicia, por consiguiente es atributo de los bautizados, llamados a ser sacerdotes, profetas y reyes.
La corona de adviento no es un objeto religioso, sino un signo que indica el camino como luz, alrededor de ella se vive familiarmente la oración, favoreciendo la comunión con Dios y alejando el miedo, y la zozobra, la mentira, el odio y los rencores que produce las tinieblas.
Con cada vela que encendemos participamos de la reconciliación en los hogares, por ello es importante hacer oración involucrando a todos los miembros de la familia
Qué significado tiene la corona de Adviento?

El círculo es una figura geométrica perfecta que no tiene ni principio ni fin. Nos recuerda que Dios no tiene principio ni fin.
El follaje verde, representan que Cristo está vivo entre nosotros, además su verde color nos recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza que debemos cultivar durante el Adviento.
Las cuatro velas representan los cuatro domingos de Adviento.
Morada, símbolo de penitencia y de perdón
Roja, evocan el fuego y la luz; la pasión y el entusiasmo por quien ha de venir
Verde, símbolo de serenidad, esperanza y grandeza ante la llegada de Jesús
Blanca, color de fiesta y pureza e inmensa alegría, por que ha llegado Jesús
La luz de las velas simboliza la luz de Cristo que nos permite ver, tanto el mundo como nuestro interior.
Cuatro domingos antes de la Navidad se prende la primera vela. Cada domingo se enciende una vela más.
Primera Semana de Adviento
Es importante que como familia nos hagamos un propósito que nos permita avanzar hacia el camino de la Navidad. Revisemos nuestras relaciones familiares y pidamos perdón si hemos ofendido y comencemos el adviento en un ambiente de armonía y amor familiar.
Encendemos la primera vela:
Oración inicial: Padre, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan las cosas de este mundo; guíanos hasta El con sabiduría divina, para que podamos participar plenamente de su vida. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Lectura: otro miembro de la familia enciende la vela y lee: Is. 63, 16b-17.19b; 64, 2b-7; Salmo 79; 1 Cor 1, 3-9; Mc 13,33-37 Hacer una reflexión de las lecturas
Compromisos y Peticiones: Se hacen compromisos familiares y se hacen algunas peticiones por las necesidades de la familia “Iglesia” y la familia “hogar”.
Oración final: Padre Nuestro, Ave María y Gloria. (Al terminar se apaga la vela).
Segunda Semana de Adviento
Revisar qué tanta luz hemos sido en nuestros hogares y qué tinieblas y conflictos hay dentro de nuestra familia actualmente.
Los profetas mantenían la esperanza de Israel. Nosotros como símbolo, encenderemos dos velas.
Oración inicial: El viejo tronco está rebrotando, florece el desierto. La humanidad entera se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne. Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezca, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor, ven, Salvador!
Lectura: Escuchar la palabra de Dios. Is 40,1-5.9-11; Sal 84; 2 Pe 3, 8-14; Mc 1, 1-8. comentar el texto leído.
Compromisos y Peticiones: Espontáneas
Oración final: Padre Nuestro
Tercera Semana de Adviento
Encendemos las dos velas anteriores y una más.
Oración inicial: En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: El Señor va a llegar. Preparad sus caminos porque ya se acerca. Adornad vuestra alma como una novia se engalana el día de su boda. Ya llega el mensajero. Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz. Cuando encendemos estas tres velas, cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brille, llama para que calientes. ¡Ven Señor a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!
Lectura: Escuchar la palabra de Dios. Puede escoger una de las lecturas del día: Is 61, 1-2ª.10-11; Sal Lc 1, 46-50.53-54; 1 Tes 5, 16-24; Jn 1 6-8.19-28. Comentar el texto leído.
Compromisos y Peticiones:
Compromisos y Peticiones espontáneas.
Oración final: Padre Nuestro
Cuarta Semana de Adviento
Encendemos las cuatro velas
Oración inicial: Al encender estas cuatro velas, en el último domingo, pensamos en ella, la Virgen tu madre y nuestra madre. Nadie te esperó con más ansias, con más ternura, con más amor. Nadie te recibió con más alegría. Te sembraste en ella como el grano de trigo se siembra en el surco. En sus brazos encontraste la cuna más hermosa. También nosotros queremos prepararnos así: en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día. ¡Ven pronto Señor, ven a salvarnos!
Lectura: Escuchar la palabra de Dios. 2 Sam 7,1-5.8b-12.14ª.16; Sal 88; Rm 16 25-27; Lc 1, 26-38. Comentar el texto leído.
Compromisos y Peticiones: Espontáneas
Oración final: Padre Nuestro
24 de Diciembre – Vigilia de Navidad
Antes de la cena de la Nochebuena , prenderán todas las velas. Se lee el Evangelio de San Lucas 1, 67-79. Tomados de la mano rezan el Padre Nuestro y se dan mutuamente el saludo navideño de la Paz.
Oración para la Cena de Navidad
Papá: Señor, queremos agradecerte por la vida, por el trabajo, por la salud y por permitirnos hoy, esta noche de amor, celebrar juntos tu venida a este mundo.
Mamá: Te agradecemos, Señor, por nuestra familia, por el amor que nos une, por hacerte presente en nuestras vidas.
Hij@: Señor, te agradezco por los padres que me has dado, por el calor de este hogar, por concedernos el pan de cada día.
Papá: Queremos pedirte, Señor, que bendigas estos alimentos que por tu bondad vamos a tomar, que fortalezcas los lazos de amor entre nosotros y que ese amor lo sepamos compartir con nuestros hermanos, especialmente los más necesitados. ROGUEMOS AL SEÑOR.
Todos: TE LO PEDIMOS SEÑOR.
Mamá: Señor, hoy que congregas a todas las familias del mundo en torno a Ti, ilumínanos para comprender tus designios y ayúdanos a formar auténticas familias cristianas, abiertas a nuestra comunidad. ROGUEMOS AL SEÑOR.
Todos: TE LO PEDIMOS SEÑOR.
Hij@: Señor, enséñanos a entender el verdadero sentido de la Navidad : que Cristo, al hacerse uno de nosotros, se donó a sí mismo a los hombres. Que aprendamos de EL y hagamos de nuestra vida una entrega sin reservas a los demás. ROGUEMOS AL SEÑOR.
Todos: TE LO PEDIMOS SEÑOR. SEÑOR JESUS, DA PAN A LOS QUE TIENEN HAMBRE, Y HAMBRE DE TI A LOS QUE TIENEN PAN. AMEN
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